En 1984 Michael Jackson era un artista consagrado y lleno de vitalidad, pero un extraño accidente durante el rodaje de un anuncio para Pepsi cambió su vida por completo. Tanto es así, que diversos informes médicos señalan este fatídico hecho como lacausa de las múltiples adicciones que le llevaron a la muerte.
Según informa Radar Online, Jackson sufrió graves quemaduras en su cuero cabelludo cuando se produjo el incidente. Una vez fuera del hospital, se vio inmerso en una espiral de dolor crónico y abuso de narcóticos con receta.
El Dr. Steven Hoefflin redactó el 27 de enero de 1984 un documento de gran calado. Este profesional afirmaba que el intérprete de Thriller "era conocido por ser un hombre bien desarrollado y bien alimentado" antes del accidente.
Los informes médicos de la discordia han sido subastados en Nashville y han caído en poder de Radar Online, que no ha tardado en hacerse eco de sus contundentes conclusiones.
Aproximadamente a las 18:15 h., durante la filmación en el Shrine Auditorium de Los Ángeles, "ocurrió un error de sincronización y un dispositivo técnico explotó detrás de su cabeza. Su cabello se incendió y fue sofocado por sus hermanos, y el fuego se apagó".
En un principio Jackson fue trasladado a la clínica Cedars -Sinai y luego al Centro Médico Brotman en Culver City (California). De inmediato probó un potente opiáceo narcótico llamado Darvocet, que fue retirado del mercado en EEUU. Hoefflin desvela que después de ingerirlo Michael estaba "menos ansioso y temeroso".
Analgésicos y sedantes por las noches ayudarían a dormir a Jackson durante su recuperación, hasta el punto de no poder vivir sin ellos posteriormente. El dermatólogo Arnold Klein dijo que "el reciente diagnóstico de lupus había sido acompañado por la descamación del cuero cabelludo y el aumento de la susceptibilidad a infecciones".
Jackson mostró "buen humor" cuando fue dado de alta. Sin embargo, recurrió a los calmantes durante 25 años, hasta morir el 25 de junio de 2009 por una sobredosis.
Según informa Radar Online, Jackson sufrió graves quemaduras en su cuero cabelludo cuando se produjo el incidente. Una vez fuera del hospital, se vio inmerso en una espiral de dolor crónico y abuso de narcóticos con receta.
El Dr. Steven Hoefflin redactó el 27 de enero de 1984 un documento de gran calado. Este profesional afirmaba que el intérprete de Thriller "era conocido por ser un hombre bien desarrollado y bien alimentado" antes del accidente.
Los informes médicos de la discordia han sido subastados en Nashville y han caído en poder de Radar Online, que no ha tardado en hacerse eco de sus contundentes conclusiones.
Aproximadamente a las 18:15 h., durante la filmación en el Shrine Auditorium de Los Ángeles, "ocurrió un error de sincronización y un dispositivo técnico explotó detrás de su cabeza. Su cabello se incendió y fue sofocado por sus hermanos, y el fuego se apagó".
En un principio Jackson fue trasladado a la clínica Cedars -Sinai y luego al Centro Médico Brotman en Culver City (California). De inmediato probó un potente opiáceo narcótico llamado Darvocet, que fue retirado del mercado en EEUU. Hoefflin desvela que después de ingerirlo Michael estaba "menos ansioso y temeroso".
Analgésicos y sedantes por las noches ayudarían a dormir a Jackson durante su recuperación, hasta el punto de no poder vivir sin ellos posteriormente. El dermatólogo Arnold Klein dijo que "el reciente diagnóstico de lupus había sido acompañado por la descamación del cuero cabelludo y el aumento de la susceptibilidad a infecciones".
Jackson mostró "buen humor" cuando fue dado de alta. Sin embargo, recurrió a los calmantes durante 25 años, hasta morir el 25 de junio de 2009 por una sobredosis.
Mientras, casi dos años después de su ingreso en prisión, Conrad Murray ya es un hombre libre. El médico, acusado de homicidio involuntario por la muerte de Michael Jackson, salía de la cárcel de Los Ángeles el lunes 28 de octubre. A pesar de ser condenado a cuatro años, el médico ha salido de prisión por buena conducta.
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